Madrid gastó 121 millones en publicidad institucional entre 2005 y 2007
El Ayuntamiento de Madrid se gastó en publicidad institucional más de 121 millones de euros en el período comprendido entre 2005 y 2007, según ha hecho público hoy el Tribunal de Cuentas.
El Consistorio madrileño gastó en promoción más que los gobiernos municipales de Barcelona, Málaga, Sevilla, Valencia, y Zaragoza juntos.
El último informe del organismo denominado Entidades locales: contratos de publicidad y comunicación institucional suscritos, precisa que las cifras hacen solo referencia a los contratos por un importe superior a los 9.000 euros para «homogeneizar el análisis contractual y sus conclusiones».
Tras más de un año de negociación y no pocas vicisitudes, encuentros y desencuentros, la Comisión Técnica de Igualdad ha alcanzado el acuerdo sobre el protocolo de actuación frente al acoso sexual y por razón de sexo. Aquellas personas que hayan seguido, a través de las notas informativas la evolución de las propuestas realizadas por la Administración serán conscientes del proceso de mejora, permanente y sostenida, que se ha ido produciendo versión a versión del documento tras cada una de las reuniones.
Al igual que ha ocurrido en el conjunto del Estado, el paro descendió durante el pasado mes de junio en la Comunidad de Madrid, aunque la bajada en nuestra región ha sido menor que la media nacional (-1,34% y – 1,62%, respectivamente). En junio, las oficinas de empleo del Servicio Público de Empleo ha registrado 469.511 personas desempleadas, 6.365 menos que el mes anterior.
Cuestionar la presencia femenina en las aulas resulta inadmisible, insinuar que las mujeres tienen mayor absentismo es falso (un estudio del absentismo laboral elaborado por Esade en el 2008 concluía que los hombres se ausentan del trabajo por enfermedad dos días más al año que las mujeres) y plantear que los problemas de conciliación de la vida laboral y familiar de las personas trabajadoras es culpa de las docentes, insostenible. Desde CCOO llevamos décadas planteando la necesidad de racionalizar los horarios laborales, defendiendo que desde las administraciones públicas se presten las actividades de ocio educativo y servicios complementarios en los centros educativos necesarios para garantizar una adecuada atención a toda la población escolar y que hombres y mujeres debemos ser corresponsables en las tareas de cuidado. En el siglo XXI no procede hablar del problema del cuidado como de un problema de mujeres, es un problema de hombres y mujeres y de la sociedad, que debe adecuar los horarios laborales a los tiempos actuales y crear las infraestructuras y servicios públicos necesarios para garantizar la atención a las personas dependientes.