Lo bien hecho, bien parece
Seguimos con las mismas prácticas en provisión de puestos de trabajo
Este refrán de la lengua castellana, elogia la calidad de lo que está bien acabado o realizado con tiempo, tiempo que hemos dedicado en CCOO a trabajar sobre los sistemas de provisión de puestos de trabajo y sin embargo ¿podemos decir lo mismo respecto a la administración que nos dirige y sus gestores?
Sobre las provisiones de puestos CCOO siempre se ha posicionado en contra de las libres designaciones que ha venido siendo utilizado como sistema general de provisión en este Ayuntamiento. La anterior Corporación y sus gestores hicieron de un procedimiento que debería haber sido excepcional, la Libre Designación, lo habitual y sin embargo para asombro de trabajadoras y trabajadores estas prácticas continúan.
Por otro lado también se ha generalizado una forma de proveer plazas denominado Concurso Específico de Méritos, en el cual una de las fases es la entrevista, que concede la friolera de seis puntos en el cómputo global de valoración a la hora de valorar los méritos y la capacidad, que nada tiene que ver con la debida objetividad e imparcialidad.
En ese sentido, el Área de Gobierno de Cultura y Deportes y en concreto la Dirección General de Bibliotecas, Archivos y Museos (siguiendo con las prácticas heredadas del equipo de gobierno anterior) propone otra forma extraordinaria de provisión de puestos de trabajo como es la Comisión de Servicios como forma ¿de cobertura temporal? de plazas, especialmente en la dirección de instituciones culturales (Bibliotecas, Museos, Imprenta Artesanal, etc.).
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Acaba de comenzar la investigación del Ayuntamiento a la anterior corporación por la venta de viviendas sociales a fondos buitre, que lleva a cabo la Comisión que analizará la gestión del PP entre 2003 y 2015 con Gallardón y Botella al frente. Años de despilfarros y gestión dudosa de los recursos públicos de quienes se presentaban ante la ciudadanía como el ejemplo de la eficacia de la gestión. Años tristes también para los derechos sociales, quienes enterraron los recursos públicos, se “quedaron” sin dinero para responder a las necesidades de trabajadores y trabajadoras que perdieron sus empleos, sus salarios o sus viviendas.