Ana Botella acaba con el Diálogo Social en nuestro Ayuntamiento
El pasado 28 de marzo, el Pleno del Ayuntamiento de Madrid decidía, a través del Plan de Ajuste para el pago a proveedores, dejar sin efecto nuestra Acción Social corporativa y el Premio de Antigüedad, congelar hasta el 2017 nuestros salarios y recortar los derechos sindicales. Es decir, cambiar el actual Acuerdo-Convenio 2012-2015 sin negociación.
Como si viviéramos en plena dictadura las condiciones pactadas han saltado por los aires por imposición de parte. Todo apunta a que es Esperanza Aguirre quien realmente gobierna nuestro Ayuntamiento.

El ataque contra el movimiento sindical está vinculado a una posición político e ideológica antisindical cuyo objetivo es que de esta crisis se salga con el movimiento sindical perjudicado.