
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha constatado “múltiples contactos” entre las empresas que se disputan y gestionan los principales contratos de servicios de la capital (recogida de basuras, limpieza viaria, etcétera), y ha acreditado conductas irregulares (“contactos, acuerdos, pactos, etcétera”) para compartir “información sensible”, repartirse licitaciones públicas o influir en ellas según sus intereses empresariales.